De la mano izquierda, el Sudario recogió la huella de la herida sin la sangre del contorno porque ya se había secado; la Sábana sí la recogió pues al estar mojada hidrató la sangre que había fluido de la herida. La herida de esa mano abarca 24 veces más superficie que la herida de la mano derecha; el estrago habrá sido mayor si se considera la elasticidad de la piel. La herida del pie izquierdo es de un tamańo cuatro veces mayor que la herida del pie derecho, que coincide en tamańo con la de la mando derecha; esto indica que, al igual que el brazo derecho, el pie derecho estaba inutilizado; Jesús lo usó sólo para apoyar el pie izquierdo. Los cinco registros de la herida del pie derecho en el Sudario nos ayudan a tener idea de la dificultad que implicó acomodarlo al yacer el Cuerpo. | mano derecha dorso (salida) | Sudario 1a | Sudario 2a | El Sudario tiene un registro más completo de las heridas por los clavos; en la Sábana no se grabó la herida de la mano derecha, que es el patrón del tamańo original de las heridas por los clavos. Pero en el Sudario no hay huella de ninguna herida por entrada de clavo, mientras que la Sábana registró la del empeine del pie izquierdo. |  |  |
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