La lógica y todas las evidencias señalan que vendas, Sudario y Sábana tocaron la fuente de impureza: el Cuerpo de Jesús, por lo que estos objetos debieron ser tocados mediante triple guante para cumplir el precepto mosaico que declaraba impura cosa que tocara cosa impura por haber tocado cosa impura por haber tenido contacto con la fuente de impureza. Por esta razón no aparecen huellas humanas de la manipulación del Cuerpo en la Sábana, ni en el Sudario –las huellas de la mano de La Verónica son por el golpe que le dio el soldado cuando enjugaba el Rostro de Jesús y por la disputa del Sudario con el soldado; estos dos hechos hicieron que quedara impura, pero guardó la Ley durante el proceso sepulcral–, lo cual confirma la originalidad de ambos mantos, esto es, la condición de judíos de la persona muerta y de quienes intervinieron en su proceso sepulcral. |
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