En el sepulcro, se mojó la Sábana pasándola por una batea con la solución de mirra y áloe, y sin exprimir se extendió la primera mitad sobre la losa funeraria y sobre ésta se depositó el Cuerpo; y luego de cerrar los párpados, sobre el Cuerpo se extendió la segunda mitad de la Sábana y se cerró el sepulcro. En el primer depósito quedó marcado el pliegue glúteo con sangre, y en el segundo depósito, definitivo, el pliegue glúteo aparece como una sombra, pues no contenía ya la sangre que sólo se había acumulado ahí y que ya se había transferido a la Sábana mojada en el primer depósito. El doble depósito provocó que en la Sábana el Cuerpo parezca tener la espalda muy larga y las piernas muy cortas; esta desproporción aparente ha sido esgrimida como argumento para desacreditar la autenticidad de la Sábana. | |