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| En por lo menos 14 ocasiones durante el Siglo XX, Jesús se manifestó a través de fotografías inexplicables. En todas aparece con el mismo perfil. En tres de ellas el perfil está invertido. La identidad de rasgos y perfil permite sobreponer estas fotografías como transparencia. Encontrada la secuencia correcta, la sobreposición produce un rostro de singularísimas cualidades: Más nítido; tridimensional, y del cual surge la luz que emana de la Persona, la que se puede retratar con las herramientas equilibrar tono, de Corel Paint, y ecualizar, de Photo Shop. La tridimensionalidad, la aporta la fotografía obtenida por Jackie Hass en el Santo Sepulcro. La fotografía de Jackie Hass guarda el exacto registro del Rostro, desde el plano en que se encontraba la Sábana que envolvía a Jesús al resucitar. La exacta coincidencia de la fotocomposición con la imagen producida por la radiación de la Resurrección en la Sábana, indica que la cabeza de Jesús yació volteada poco más de 6 grados hacia el lado derecho, girando luego de cubrirlo con la Sábana. Las anécdotas de las manifestaciones que las fotos representan, y el contexto en el que se produjeron, son una manifestación de la Misericordia Divina que llama a reconocer el Sacrificio redentor de Jesús y su Signo Eucarístico, así como a la conversión, a la paz, a la concordia y a la solidaridad, en perfecta sintonía con los Evangelios, el Magisterio de la Iglesia y las revelaciones devocionales. | |  |