Que el más santo,
más sagrado,
más adorable,
más incomprensible
e inefable Nombre
de Dios sea por
siempre alabado, bendecido, amado,
adorado y glorificado,
en el Cielo,
en la tierra y bajo
la tierra, por todas
las criaturas de Dios
y por el Sagrado
Corazón de Nuestro
Señor Jesucristo
en el Santísimo Sacramento
del Altar. AménROSTRO DE JESÚS
resultante de combinar
14 fotografías insólitas